Territorio I · Putumayo · La Familia
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La Familia
17 hermanos
siendo hijo único

Un padre de paso. Una madre de por vida. Y un hijo que a los 15 años aprendió que el amor verdadero no se queda quieto.

En memoria de mi madre.
Un ángel que siguió siéndolo después de su muerte.
1937 — 2014

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Lo único malo que le pasó en la vida fue haber puesto los ojos en mi padre. Eso lo digo con toda la sinceridad del mundo. Porque en todo lo demás, mi madre fue ejemplo puro.

✦ Retrato de una mujer que nunca se rindió ✦

Siempre la ví trabajando. Desde que tengo memoria. Primero en una empresa de ingenieros civiles, preparando los alimentos. De paso llevaba a sus hijos lo que sobraba de la comida, sobre todo a los dos menores: mi hermanito Juan Carlos y yo. Después, con el Fondo Educativo Regional, oficios varios, hasta que salimos de Mocoa.

Trabajo
Empresa de ingenieros civiles · FER · Oficios varios
Su decisión
Pidió licencia para ir a Bogotá. No volvió ni por su dinero.
Su carácter
Nunca tomó un trago. Murió de pancreatitis aguda. La enfermedad de los borrachos.
Su legado
Un hijo que la defendió cuando nadie más lo hizo.

Cuando decidió salir de Mocoa en 1984, lo hizo creyendo que volvería pronto. Pidió una licencia en su trabajo. No volvió. Ni siquiera por el dinero que le debían. Así son las madres que anteponen a sus hijos a todo lo demás: sueltan lo que tienen que soltar sin mirar atrás.

Mi padre era otro capítulo. Un hombre que llegó con ECOPETROL, que se enamoró de mi madre, que quiso unir dos familias bajo un mismo techo. Noble intención. Campo de batalla en la práctica. Diecisiete hermanos en total: los nueve de él, los ocho de ella, y nosotros dos en el medio. Después uno. El pagano de la historia siempre fui yo.

"Era un niño privilegiado:
nací con diecisiete hermanos, siendo hijo único."

— El autor · Mocoa, Putumayo

Mi padre no castigaba a los hijos de mi madre. Pero toda la rabia que ellos le generaban la descargaba sobre mí. Así aprendí desde niño que hay cargas que uno recibe sin haberlas pedido. Y que la forma en que uno las lleva es lo que define el carácter.

Pero hubo una noche que cambió todo. Teníamos quince años, dormíamos en un cuarto cuatro hombres: todos hijos de ella. Mi padre y mi madre dormían en otro cuarto. Mis hermanas en el suyo.

Llegó un momento en que él iba a atacarla con un cuchillo.

✦ La noche del cuchillo ✦

Mi madre no tuvo más que acudir al cuarto de sus hijos varones. Cuando vi la escena — ese cuchillo clavado en la puerta — y vi que mis hermanos mayores no hacían nada, salí yo.

Abrí la puerta. Me le puse al frente. Y le dije:

Él me respondió:

Levantó el cuchillo. Y en ese instante le dije lo único que en ese momento era completamente verdad:

Le temblaba el brazo. Creo que fue Dios y María que me protegieron en ese momento. Salió para su cuarto. Y jamás volvió a maltratar a mi madre.

"Máteme. Yo soy el único vínculo entre esta familia y usted.
Máteme y se abre."

— 15 años · Mocoa, Putumayo · Una noche que cambió todo

Quince años. El más joven de los varones. El pagano. El que siempre cargaba lo que no era suyo. Y sin embargo el único que abrió esa puerta. Mis hermanos mayores se quedaron quietos. Yo no pude.

Años después mi madre me recalcaba eso siempre: que ninguno de sus hijos había hecho por ella lo que yo hice. Que mi padre había reaccionado de la forma que reaccionó porque yo se lo transmití de esa manera. Directo. Sin miedo. Con la verdad más simple del mundo: si me mata a mí, pierde el único hilo que lo une a esta familia.

In Memoriam

Mi Madre

1937 · Mocoa, Putumayo — 2014 · Hospital de Fontibón · Bogotá

Nunca tomó un trago en su vida. Murió de pancreatitis aguda en el Hospital de Fontibón. Dicen que es la enfermedad de los borrachos. Así es la injusticia: no distingue entre el justo y el que no lo es.

Me visitó en Antioquia. No le gustó el clima. Me dijo textualmente: "Hijo, acá no vuelvo nunca más. Mi muerta." Y cumplió.

Cuando la iban a intubar estuve presente. Vi su sufrimiento. Y le pedí a María, la madre de Jesús, que se la llevara. Nunca quise verla sufrir. Al día siguiente murió. Me devolví a darle el último adiós.

Un ángel hasta después de su muerte.

✦ Lo que esto le enseña a un joven ✦

El amor verdadero no se queda quieto cuando ve la injusticia. Quince años. Sin arma. Sin poder. Solo con la claridad de saber que había algo que no podía dejar pasar. Eso no es valentía de película. Es amor que no encuentra otra salida.

Si alguna vez ves a alguien que amas siendo maltratado y sientes que no puedes hacer nada: puedes hacer algo. No siempre con los puños. A veces con las palabras exactas. A veces con la verdad dicha en el momento preciso.

Y esto sobre las madres: ellas cargan más de lo que muestran, trabajan más de lo que uno ve, y merecen más de lo que generalmente reciben. Si todavía tienes a la tuya, díselo hoy. No esperes a que sea tarde. Yo aprendí eso de la manera más dura.

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